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Reflexiones sobre mi práctica de aula



   La enseñanza tradicional basada en la clase magistral y la típica evaluación por medio de un examen final ha demostrado ser una herramienta poco eficaz en el proceso de aprendizaje.
En la actualidad muchos estudios demuestran que las técnicas del aprendizaje activo, mejoran el nivel de interés, mantiene la concentración del estudiante, ubica al estudiante como centro del proceso combinando diferentes métodos o técnicas, es decir, mejorar las actitudes del estudiante frente al aprendizaje y lo he podido evidenciar al aplicarlo.  
Las actividades que se han planificado se direccionan al aprendizaje activo  ya que permiten la interacción con la ayuda de juegos, vídeos entre otros, esto logra una atención y comprensión más profunda por parte de los estudiantes.
 Aunque la tecnología no es quien permite la innovación si es de mucha ayuda y es considerada como el valor agregado por medio de vídeos, juegos y contenido interactivo, ya que actualmente los estudiantes hoy en día nacen con la tecnología bajo el brazo y es el medio donde les gusta desplazarse.
Los objetivos planteados los adapto a mi entorno, tomando en cuenta las limitaciones ya que deben ser en pro de los estudiantes sobre que quiero que aprendan y en base a sus conocimientos previos, que se activan por medio de debates, lluvia de ideas, etc. es importante que ellos expongan lo que saben sin necesidad de apoyo para recordar, porque entonces no sería un aprendizaje significativo.
En base a estos conocimientos previos construyo el nuevo aprendizaje con actividades propuestas para conectarlas con mi meta u objetivo. Para esto la ejecución de una acción, tarea, actividad o elaboración de algún producto me permitirán percibir si el estudiante adquirió ese nuevo conocimiento.
Las actividades realizadas se caracterizan por crear algo nuevo para el aprendizaje, evaluar, analizar y aplicar su aprendizaje, por medio del juego mostrando entendimiento (comprender) básico de hechos e ideas a la hora de desarrollar las actividades y permitiéndoles recordar hechos, datos, conceptos básicos y respuestas.
Personalmente creo que las evaluaciones formativas son el mejor método para verificar el nivel de logro de aprendizaje de los estudiantes, ya que permiten estar en constante revisión, valorando todo el proceso de enseñanza-aprendizaje y evitando que al finalizar se observen recién las deficiencias. Por tal motivo, aunque incluyo una evaluación sumativa, mi énfasis es en las formativas, tomando en cuenta que no siempre es el típico cuestionario con hoja, papel y tiempo designado, como por ejemplo el hecho de que evidencie un descubrimiento de algún tema ya me permite saber si aprendió o no, esto lo obtengo durante la clase, con las preguntas que realizan los estudiantes o al cierre al generar un debate entre los mismos sobre lo aprendido.

 Silvia Uzho Q.

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